Coordinación manual
Copiar datos entre bandejas, calendarios y hojas de cálculo. Cada reenvío es un sitio donde algo se pierde.
Netta Ops · Sant Cugat del Vallès, Barcelona
Conectamos el correo, las reservas, el almacén y la facturación que ya usas en un solo flujo, con una cola de aprobación para lo que no puede salir sin que alguien lo mire. Lo analiza y lo programa la misma persona con la que hablas.
Trabajamos en español, catalán e inglés
El problema
Las reservas están en un sitio, el correo en otro y las facturas en un tercero. Nadie lo diseñó así: fue creciendo. Y el coste real no es lo que pagas en licencias, sino las horas que alguien dedica cada día a copiar datos de una pantalla a otra.
Copiar datos entre bandejas, calendarios y hojas de cálculo. Cada reenvío es un sitio donde algo se pierde.
Nadie sabe qué opción está retenida, quién debe responder, ni qué se le prometió al cliente el martes pasado.
Un precio, una confirmación o una factura salen sin que nadie los haya mirado. Casi siempre no pasa nada. El día que pasa, sale caro.
Qué construimos
No sustituimos tu stack. Le añadimos lo que le falta: algo que sepa en qué estado está cada caso y quién tiene que hacer algo con él.
Correo, mensajería y formularios entran en un solo hilo de trabajo, atado al cliente o al caso al que pertenecen.
Opciones, reservas, turnos o colas con dueño y caducidad. Si dos cosas compiten por el mismo hueco, lo dice el sistema antes de que lo descubra el cliente.
Lo rutinario se automatiza. Los compromisos, los precios y los documentos económicos esperan a que alguien pulse el botón.
Contactos, proformas y facturas enlazados al mismo caso, sin reescribir la historia en otra herramienta.
Políticas, capacidades, extras e instrucciones en un sitio que edita tu equipo, no nosotros.
Quién aprobó qué, cuándo y con qué datos.
Casos
Sin nombres: nuestros clientes nos contrataron para arreglar su operación, no para aparecer en nuestra web. El sector, el punto de partida y lo que hay funcionando hoy son reales.
Operador de chárter náutico
Las agencias preguntaban por tres o cuatro fechas a la vez, y había que retenerlas todas mientras la agencia hablaba con su cliente. La disponibilidad vivía en un calendario, las conversaciones en dos canales distintos y los documentos económicos en un tercero.
Una bandeja única para correo y mensajería, atada a la oportunidad de cada agencia. Estado real de reserva por barco y franja, con dueño, caducidad y detección de conflictos. Y una cola de aprobación para todo lo que compromete disponibilidad, precio o dinero.
Prototipo operativo entregado en la primera semana. La puesta en producción avanza por fases: cada integración externa se valida antes de activarse y, hasta que lo está, el sistema no presume de hacer algo que todavía no hace.
Minorista náutico
No había tienda online. El stock se ajustaba a ojo y la entrada de mercancía se conciliaba con la contabilidad varios días después de recibirla, cuando ya nadie recordaba los detalles.
Tienda pública propia. Un flujo de recepción en el que aceptar un albarán publica el movimiento de stock directamente en el sistema contable. Y el aviso de entrega del transportista cierra el pedido sin que nadie lo toque.
En producción y en uso diario.
Consultoría regulatoria
Cada expediente se montaba partiendo de hojas de cálculo, PDFs y correos, revisando a mano qué datos faltaban y de dónde salía cada cifra.
Herramientas web que montan la documentación desde un único conjunto de datos validado y señalan los huecos antes de la entrega, no después.
En producción, con entregas reales cerradas.
Cómo trabajamos
Nada de seis meses de silencio y una entrega final. En cada fase hay algo que puedes abrir y probar.
Nos sentamos con quien hace el trabajo cada día, no solo con quien lo dirige, y anotamos las herramientas, las excepciones y los sitios donde el flujo se rompe. De ahí salen los límites y el orden de ataque.
Un primer sistema usable con trabajo real y con las integraciones que ya estén disponibles. Lo que todavía no se puede conectar se deja explícitamente fuera, no simulado.
Prevención de conflictos, recuperación controlada y fallos visibles.
Formación, criterios de aceptación por escrito y soporte mensual con la misma persona que lo construyó.
Límites
Cada sistema que construimos asume que las personas deciden lo crítico. Estos cuatro límites no se negocian, ni siquiera cuando el cliente los pide.
Disponibilidad, precios, cambios de reserva, quejas y documentos financieros no salen sin que alguien los apruebe.
Partimos de tu stack real. Si tu equipo ya sabe manejar una herramienta, el valor está en conectarla, no en sustituirla.
Si algo falla, se ve. Si algo se aprueba, queda registrado con quién, cuándo y con qué datos.
Si una integración aún no está validada, ni el sistema ni nosotros decimos que lo está. Lo acabas de leer arriba, en el primer caso.
Quién lo hace
La persona que analiza tu operación, la que escribe el código y la que responde cuando algo se rompe un viernes por la tarde son la misma.
Eso significa que no hay traspasos entre comerciales, jefes de proyecto y programadores. Lo que cuentas en la primera llamada es lo que acaba funcionando en el sistema, sin intermediarios que reinterpreten tu operación por el camino.
Siguiente paso
Cuéntanos el punto de fricción. Leemos cada consulta y te respondemos directamente.
La información del formulario se usa únicamente para atender tu consulta.